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Viernes

Opinión : Costo de las publicaciones científicas

via The history of money

El debate sobre el costo de las publicaciones científicas y la alternativa del acceso abierto tiene ya varios años. La editorial Elsevier en particular (que hemos mencionado varias veces ya) ha sido objeto de muchas críticas por sus precios exorbitantes. En el año 2006 el comité editorial de una de sus publicaciones, Topology, renunció en masa y fundó otra revista de igual nombre en una editorial competidora. Elsevier dejó de publicar su revista en el 2009. Otros investigadores se han llamado al boycott, particularmente de Elsevier, pero la convocatoria nunca ha alcanzado una respuesta masiva.

Las publicaciones periódicas científicas ganaron popularidad a comienzos del siglo XX, y en la segunda mitad hubo una gran tendencia por parte de instituciones de investigación hacia la tercerización la publicación de sus revistas. De esta manera las grandes editoriales se volvieron aún más fuertes.

Con el advenimiento de las publicaciones electrónicas y las bases de datos en internet a fines de la década de 1990, y la pérdida de mercado para las publicaciones impresas en papel, el negocio de las editoriales científicas transformó esencialmente el producto, pasando a ofrecer de colecciones de revistas impresas a plataformas online con acceso a paquetes de revistas (bundles). De esta manera las instituciones que quieren suscribirse a una revista sobre un tema se ven forzadas a suscribirse a un montón de otras de menor interés.

Independientemente de lo que ya hemos mencionado, en los últimos 20 años las revistas han experimentado un fenómeno que desafía toda explicación: es el aumento agresivo y continuo de los precios de las revistas. El pasaje del papel a la impresión digital, la creación de las bases de datos, las subidas y bajadas de la economía, la aparición de consorcios de bibliotecas y nuevos títulos: todo es siempre una razón para aumentar y nunca para disminuir. El único modelo al que parece responder es al de la ley de Moore (cambiando transistores por dólares, obvio), y dado los reportes de ganancias, todo concuerda. Cobran más y ganan más.

Pero aunque la tecnología avanza como para hacer posible la ley de Moore sin problemas las billeteras no aumentan de la misma manera, y muchas instituciones se ven en problemas para renovar las suscripciones. Recientemente el Faculty Advisory Council de la Universidad de Harvard (imagino que será un organismo como el Claustro de nuestra Universidad, pero solamente con profesores), envió un extenso memorandum explicando que no alcanza el dinero para pagar las suscripciones y propone varias soluciones al problema, entre ellas

” Consider submitting articles to open-access journals, or to ones that have reasonable, sustainable subscription costs; move prestige to open access.

If on the editorial board of a journal involved, determine if it can be published as open access material, or independently from publishers that practice pricing described above. If not, consider resigning.”

Nos parece notable el “move prestige to open access”, porque va al meollo de la cuestión.

Como diferencia de otras publicaciones periódicas, las revistas científicas no pagan a los autores (inclusive a veces cobran) por publicar artículos. Los artículos son revisados y aceptados por un grupo de especialistas a los que tampoco se les paga; la aceptación incluye renunciar al copyright, por lo que las revistas se constituyen esencialmente de material valioso gratuitamente. Los únicos involucrados que cobran son los empleados de la compañía que editan, formatean y suben los textos. A pesar del costo limitado las revistas son luego vendidas a precios altísimos a los mismo autores que escriben y editan la revista, que, irónicamente, son personas notables por su inteligencia.

Lo que parece molestar a la academia y agencias de investigación gubernamentales es simplemente una cuestión de dinero; que se les cobre por acceder a lo que producen, pero no que existan las revistas en sí mismas.

Y ello es porque las publicaciones científicas son la medición más exacta de la carrera de un investigador. Los ascensos y las pérdidas de empleo se basan en la cantidad de publicaciones y en la calidad del medio en que se publica. De cierta manera son un evaluador externo de un individuo o grupo de investigador, y también son un foro de intercambio selecto y enfocado que agregan valor a la investigación. Esto se sabe hace mucho, y tiene sentido.

Hemos pensado largo y tendido al respecto, y nos parece que gran parte del funcionamiento del mundo editorial científico está muy bien. Las bases de datos están muy bien (excepto algunas interfaces de búsqueda), y creemos que es un mundo que se autorregula de forma eficiente. No ha estado exento de sexismo, falso prestigio y xenofobia, pero avanza de modo tal que propende a la calidad más allá de percepciones momentáneas.

Para la mayoría, el problema ni siquiera es que unas pocas compañías se beneficien con la investigación financiada por otros, sino que los precios sean tan altos. Desde nuestra perspectiva latinoamericana, los dos son problemas serios.

Una solución que se nos ocurre, es que las editoriales devuelvan parte de las ganancias. Puesto de forma simple, si por ejemplo Elsevier publica un 3% de artículos financiados por la ANII, que entregue un 3% de sus ganancias a la ANII.

Todos los países tienen fondos de financiación a las ciencias que miden su producción mediante la publicación de artículos científicos. Creemos que si las editoriales tuvieran, además de precios razonables, la obligación de dotar esos fondos que tan generosamente los proveen de contenido, generaríamos un círculo virtuoso del que todos saldríamos ganando.

Hat tip a los lectores Mauricio Delbracio y B por el input.

Leer más:

Stephen Curry: Harvard, we have a problem.

Urs Hartl: Boycott Elsevier

Douglas Arnold, Henry Cohn: Mathematicians take a stand

Alan Wexelblat: Is academic publishing finally at a crossroads?

Volver a la página de la Biblioteca.

About Julia Demasi

Electrical engineering librarian

Discussion

One thought on “Opinión : Costo de las publicaciones científicas

  1. Temón !!! Hemos visto como crecía y últimamente parece tocar muchas puertas, cerebros, corazones y….. bolsillos de todo el mundo. Ud. lo ha encarado y tratado muy bien, por cierto. Agradezco sombrerazo por modesto aporte.

    Posted by B | 27/04/2012, 3:51 pm

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