//
you're reading...
Viernes

Lectura de viernes : Opinión

Aubrey Beardsley, via Wikipaintings

Recientemente la Enciclopedia Británica anunció que ya no publicará más su versión impresa. Si bien la causa comunmente aceptada es que es muy caro mantenerla frente a opciones gratuitas como Wikipedia, el periodista Tim Carmody de Wired.com, ofrece otra visión.
Publicado originalmente el 14/03/2012 en Wired.com, Wikipedia didn’t kill Britannica. Windows did. Traducción, JD.

Nunca tuve una edición impresa de la Encyclopedia Britannica. Después del anuncio de la compañía que publica Britannica que como el Oxford English Dictionary lo hizo antes, descontinuaría las ediciones impresas para concentrarse en la edición online, está claro que nunca la tendré.

Siempre quise una. Cuando era pequeño, mis padres tenían algunos libros de referencia: una enciclopedia infantil que mi madre compraba en el almacén, que yo leía de cabo a rabo, y un set de World Books de 1952 que mis abuelos compraron poco después de emigrar de Irlanda. En la secundaria llevé a una chica búlgara a la graduación, y al buscar información sobre su país originario en el World Book aprendí que (palabras textuales) estaba firmemente bajo el pulgar de opresores comunistas ateos. Allí estaba, ideología impresa, preservada para la posteridad.

El error no residía en poseer una edición desactualizada; el error residía, en primer lugar, en leerla. La enciclopedia en el living no era tanto una herramienta de referencia como muebles aspiracionales,  un signo para los visitantes (y más para nosotros) de que el living no estaba completamente dedicado al dios pagano de la televisión. Que nos consagrábamos al conocimiento, aspirando a algo más que los que nos rodeaban. No teníamos computadora, no teníamos la Británica. Nuestros World Books y ediciones rústicas, y pilas de Detroit Free Press tenían que ser suficientes.

La letra impresa sobrevivirá. Los libros sobrevivirán aún más. Es la letra impresa como señal de prestigio lo que está muriendo. El historiador Yoni Appelbaum señala que desde su comienzos, el proyecto cultural de la Enciclopedia Británica como un artefacto impreso se relacionaba tanto con la apariencia de conocimiento como el conocimiento en sí mismo. Británica vendía “libros por valor de 250 dólares por un precio de 1500 dólares, a padres de clase media que creían comprar una ventaja para sus hijos,” me dijo Appelbaum citando el estudio de Shane Greenstein y Michelle Devereux “The Crisis at Encyclopædia Britannica.” [PDF]

En breve, la Británica era el equivalente decimonónico de un estante lleno de libros de estudio de bachillerato. O más tarde, una familia con computadora.

“Sospecho que casi nadie leía sus enciclopedias nunca”, dice Appelbaum. “Un estudio propio de la Británica muestra que el propietario típico de una enciclopedia abría sus volúmenes menos de una vez al año”, dicen Greenstein y Devereux. “No es que Encarta hiciera el conocimiento más barato,” agrega Appelbaum, “es que la tecnología suplantó su rol como ‘ventaja’ adquirible para padres ansiosos. Pasaron a comprar una nueva PC a sus hijos en vez de una Británica.”

Le pregunté a Appelbaum sobre Encarta, la enciclopedia en CD-Rom de Microsoft, porque es una parte importante de la historia de Británica que es facil olvidar ahora. De hecho, Microsoft trató de convencer a Británica para desarrollar una versión para PC en la década de 1980, para Windows 1.0. Después que Británica rechazara la oferta, Microsoft se asoció a Funk & Wagnall’s, renombrándola como Encarta y desarrollándolo como un programa de computadora que ayudara a vender PC más allá de aplicaciones de productividad como Word y Excel.

Encarta es más importante para esta historia que Wikipedia. Es fácil asumir que Británica pasa a solo online como una historia de “gana Wikipedia porque lo abierto es mejor que lo cerrado” y comenzar a hacer generalizaciones acerca del destino de todo, sólo si ese es el cristal que se usa para ver cada historia, en gran parte porque se tiene una memoria muy reciente.

La Enciclopedia Británica se declaró en bancarrota en 1996, mucho antes de que Wikipedia fuera un brillo en la mirada de acceso abierto de Jimmy Wales. En 1990, la compañía declaró ganancias de 650 millones de dólares. En 1996, se vendío en 135 millones. Lo que pasó en ese interin fue Encarta.

No porque Encarta le diera ganancias a Microsoft (que no lo hizo), o porque Británica no desarrollara productos similares para CD-ROM y la web (que lo hicieron, la primera edición de CD-ROM es de 1989 y Online en 1994). Lo que ocurrió es que Encarta era una enciclopedia barata, multimedia, no excesivamente amplia que ayudó a Microsoft a vender PC con Windows a familias. Y una vez que la PC se instalara en las salas en el lugar de la enciclopedia, se terminó todo para la venerable Británica.

Cuando Wikipedia emergió, 5 años más tarde, la Enciclopedia Británica ya era un gigante debilitado. No fue una enciclopedia gratis y abierta lo que venció la edición impresa. Fue la computadora personal.

Realmente, la propia lógica de la Británica alcanzaba para ese propósito: múltiples impresiones muy costosas, y actualizaciones bianuales regulares. Pero aparte del recipiente de información, la razón primordial de la Enciclopedia Británica para existir como un set de volúmenes impresos era servir como un totem doméstico. La computadora ha ocupado ese espacio, al principio armada con Encarta, luego Wikipedia y Google, y ahora con la robusta economía informacional de la web.

Cuando yo era niño, la televisión de mis padres estaba encastrada en un mueble de madera. Era grande y robusta, aún más linda y adornada que los simples estantes de libros a su lado, pero claramente tomando parte de su prestigio y poder. Actualmente la televisión de mis padres probablemente se parece a la de ustedes: una pantalla plana con un bisel oscuro.

Su televisión ahora parece un monitor de computadora (compraron una después que yo empecé la universidad). Escondida tras la televisión está la colección de enciclopedias de mis padres. Ninguna de estas cosas es un accidente.

Aclaración: Aunque Greenstein y Devereux dicen en  “The Crisis at Encyclopædia Britannica” que “in 1990 revenues had reached record levels, but six short years later the company had declared bankruptcy,” de hecho Britannica nunca se declaró en bancarrota. En su lugar, la compañía fue vendida en 1996, como se dice más arriba.

Leer más: Por qué la venerable Enciclopedia Británica le dice adiós al papel.

Volver a la página de la Biblioteca.

About Julia Demasi

Electrical engineering librarian

Discussion

6 thoughts on “Lectura de viernes : Opinión

  1. Estoy como el comentarista, nunca tendré una Enciclopedia Británica!. De estudiante de bibliotecología me parecían el sumun de la referencia (colonialismo intelectual mediante). Eran pocas las bibliotecas que la tenían. Yo las hojeaba en la biblioteca del Anglo. En fin, ni que hablar que ahora soy una usuaria un poco adicta a los medios que ofrece internet, pero nada se compara con el olorcito de la britanica y con tocar los bordes de los tomos, qué decían tener polvo de oro!.

    Posted by Alicia Díaz Costoff | 23/03/2012, 11:37 am
  2. Ah, la Enciclopedia Británica, entre el prestigio y la seducción. Te cuento que me interesó el artículo porque en 1996 mis padres cambiaron la computadora, y la nueva traía una enciclopedia Funk & Wagnall’s de regalo, que me leí de pé a pá. No sé si desbancó a la EB que nunca tuvimos, pero sin duda que le dio flor de impulso a mis estudios de inglés!

    Pero las ediciones impresas… tienen lo suyo. En la casa de mi abuela está “El Tesoro de la Juventud”, una enciclopedia que se vendía puerta a puerta en los años 40 o 50, incluyendo el mueblecito, que las nietas y vecinas de mi abuela leímos en bochornosas tardes de verano. Y te digo la verdad, me gustaría heredarla y sé que voy a tener que luchar a brazo partido por ella, aunque sea un compendio de incorrectitud política, mientras que la F&W’s de mis padres se perdió hace años.

    Para muestra basta un botón. Del “Tesoro” está esta joya sobre etnología: “está comprobado que los negros y las mujeres tienen menos sensibilidad en las manos, por eso pueden sostener platos calientes por más tiempo que el resto de las personas”. ¿No es genial? ¿No?

    Posted by Julia Demasi | 23/03/2012, 12:09 pm
    • Me gustó mucho la visión de don Tim Carmody. Abrió baúles cerrados con candados.
      Hablando de enciclopedias en papel, online, tiempos casi olvidados y actuales, abro un candado y le cuento.
      En efecto estimada bloguera, el Tesoro era un tesoro para las siestas del verano. Pero mire que también servía para completar información escolar. Los errores eran horrores y así me lo hacían ver (a veces) mis hermanos. Corregidos, demostraban que era alumna que “se preocupa por ampliar conocimientos”.
      Según tengo entendido mis padres lo compraron (para nosotros iba en masculino: el tesoro, no era una enciclopedia, era el Tesoro) allá a mediados de los 40 para mis hermanos mayores.
      Ahora, Ud. deténgase y observe a esta seguidora de su blog y pregúntese si no fue deformada psicológica y políticamente en la década del 50 por esas venerables páginas. Diga la verdad. No ofende ni la temo.
      El botón de muestra que Ud. eligió sabiamente en rubro etnología es… es….. genial, único, extraordinario. No? Esa seguridad para determinar, describir y osar escribir monstruosidades con tal desparpajo no tiene definición, no tiene adjetivo posible pero tiene su terrorífico encanto. Al principio la lees y te sonríes, luego hasta te erizas.
      Cuántas “cosas” que se leen en la web (y algunas hasta pasan por buenas) no siguen esas peligrosas pautas ??????????????????

      En fin, entre enciclopedias y recuerdos le cuento que, supongo únicamente inspirada por falta de espacio en nuevo hogar, mi madre (QEPD) hizo desaparecer mueblecito y 20 ? tomos en julio de 1957. Nunca supe su destino, no pregunté, ya estaba deformada.
      Con toda seguridad los regaló a alguna vecina. No era mujer de hacer dinero y menos con libros. Si en algún momento le pareció que esos volúmenes le habían servido a sus hijos, pues… bueno, a otros niños les servirían también aunque fuera para que no molestaran a la hora de las siestas de verano.

      Con respecto a la EB en casa no estábamos para esos lujos.

      Por favor compruebe si en biblioteca central de fing conservan viejas ediciones. La que tienen registrada es de1951, pero tuve en mis manos ediciones más añejas ( circa 1922??)
      Encyclopaedia britannica : a new survey of universal knowledge 1951 Facultad de Ingeniería( 24/ 0). Ubicación: 032 E56e (A)

      Comprendo y acompaño en sentimiento a Alicia. Ese olorcito, esas hojas, esa encuadernación…

      Posted by B | 23/03/2012, 7:31 pm
  3. No mencioné, aunque debería haberlo hecho, que vale la pena leer los comentarios al artículo original. Como regla general los comentarios de Wired.com destrozan los artículos sin compasión alguna. En este artículo hay varios comentadores que se identifican como personas vinculadas a la EB (verdaderas? mentirosas?) pero lo que dicen es muy interesante. Da para reflexionar, y muchísimo.

    Posted by Julia Demasi | 26/03/2012, 11:05 am
    • Leídos los 60 comentarios. En efecto: muy interesantes. Personas, edades?, puntos de vista, realidades y tufillos socio-económicos, conocimientos, vidas. EB, Wikipedia, Encarta y F & W : por qué sí y por qué no. Valió la pena detenerse y releer… algunos.

      Posted by B | 26/03/2012, 8:37 pm

Trackbacks/Pingbacks

  1. Pingback: Otras lecturas de viernes « Blog de la Biblioteca del IIE - 13/04/2012

Escriba aquí un comentario.

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Change )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out / Change )

Connecting to %s

%d bloggers like this: