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Biblioteca cerrada durante Semana de Turismo

Tim Boelaars via grain edit

La Biblioteca permanecerá cerrada durante la semana del 2 al 6 de abril, y reabre el lunes 9 a las 8:00 AM. No se publicarán entradas en el blog.

Disfruten la semana, y gracias por leernos.

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Portal Timbó : Google Scholar. Archivos de Einstein

Hoy mencionaremos un recurso nuevo del Portal Timbó, el motor de búsqueda de Google Scholar, y luego mencionaremos un recurso independiente que consideramos de interés: los Archivos de Einstein.

Logo TimbóEl Portal Timbó recientemente agregó a sus servicios el motor de búsqueda de Google Scholar a su página de inicio.

Como indica la nota, para que la búsqueda incluya las bases de datos disponibles de Timbó es imprescindible utilizar este formulario de búsqueda y no el general (http://www.google.com). La página de resultados tendrá esta dirección en la barra del navegador http://scholar.google.com.uy.proxy.timbo.org.uy:443, y desde allí se pueden desplegar las opciones de búsqueda avanzada (idiomas, que incluya frases exactas, todas las palabras, algunas palabras, palabras excluidas, etc.)

Opinamos que la presencia de Google Scholar en el Portal Timbó simplificará y favorecerá su uso, y aplaudimos esta adición que ayuda a subsanar problemas de interfaz de búsqueda que percibimos en otros recursos.

La Universidad Hebrea de Jerusalem fue nombrada por Albert Einstein en su testamento como la repositora de su archivo y beneficiaria de su propiedad intelectual. Recientemente la Universidad puso a disposición del público más de 80.000 documentos digitales, que se pueden leer de forma gratuita.

Tomado de CBC News, Albert Einstein Archives go online

La colección incluye manuscritos científicos publicados e inéditos, correspondencia personal (enviada y recibida), fotografías de artículos (medalla del Premio Nobel y Copley) y documentos diversos (invitación de boda, certificado de educación secundaria). El sitio está en inglés, y cuando existe una traducción al inglés del texto, también está agregada.

Esta iniciativa conjunta de The Albert Einstein Archives (Library Authority, Hebrew University of Jerusalem) y The Einstein Papers Project at the California Institute of Technology con el apoyo de Princeton University Press, arroja luces sobre la complejidad de la mente (y alma) de uno de los físicos más influyentes y célebres de la historia.

El archivo está disponible en http://alberteinstein.info

Leer más:

Albert Einstein archives go online, Associated Press via CBC

Brilliant Idea: More Than 80,000 Of Einstein’s Documents Going Online. Mark Memmott, NPR

Si necesita ayuda buscando en éste o cualquier otro recurso del Portal Timbó, no dude en acercarse a la biblioteca y con gusto lo atenderemos.

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Publicaciones marzo 2012

Coloured keys, Debbie Hill

Publicaciones ingresadas al Basilic durante marzo 2012.

Artículos de revistas:

Pedro Casas, Federico Larroca, (…). Taming Traffic Dynamics: Analysis and Improvements. http://iie.fing.edu.uy/publicaciones/2012/CLRV12/

Federico Larroca, (…). Minimum Delay Load-Balancing via Nonparametric Regression and No-Regret Algorithms http://iie.fing.edu.uy/publicaciones/2012/LR12/

Isabel Amigo, (…), Federico Larroca. Maximum delay computation for interdomain path selection. http://iie.fing.edu.uy/publicaciones/2012/AVCL12/

Artículos de conferencias:

Franco Simini y otros. Tomografía de impedancia eléctrica para el seguimiento del edema de pulmón: estado del arte y propuesta del proyecto IMPETOM. http://iie.fing.edu.uy/publicaciones/2011/SOHS11/

Marcelo David, (…), Franco Simini. Non-invasive Negative Pressure System to Treat Abdominal Hypertension. http://iie.fing.edu.uy/publicaciones/2011/DPS11/

Franco Simini, Andrés Touyá, Agustín Senatore, José Pereira. Gaze Tracker by Electrooculography (EOG) on a Head-Band. http://iie.fing.edu.uy/publicaciones/2011/STSP11/

Daniel Geido, Franco Simini (…). SIMVENT – Simulador pulmonar de paciente para ensayar ventiladores mecánicos. http://iie.fing.edu.uy/publicaciones/2011/BBCGHRSS11/

José Pereira, Andrés Touyá, Franco Simini, (…) Determinación de la orientación del ojo mediante procesamiento del electrooculograma. http://iie.fing.edu.uy/publicaciones/2011/PSTDSS11/

Tesis de doctorado:

Federico Lecumberry. Topics in Image Processing and Applications to Structural Biology and Object Segmentation. http://iie.fing.edu.uy/publicaciones/2012/Lec12/

Tesis de maestría:

Martín Rocamora. Singing voice detection in polyphonic music. http://iie.fing.edu.uy/publicaciones/2011/Roc11/

Pablo Castro. Modular Architecture For Ultra Low Power Switched-Capacitor DC-DC Converters. http://iie.fing.edu.uy/publicaciones/2012/Cas12

Proyectos estudiantiles:

ContikiWSN : Estudio, análisis y diseño de redes de sensores inalámbricas con Contiki OS. Ignacio de Mula, German Ferrari, Gabriel Firme
http://iie.fing.edu.uy/publicaciones/2011/DFF11/

Ojo de Bife : Extracción Automática de Información de Imágenes Color del Músculo Longissimus Dorsi. Martín Bianculli, Andrés Duffour, José Lezama. http://iie.fing.edu.uy/publicaciones/2007/BDL07/

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Ratón de biblioteca

Alex, Hanne Türk, (C) Neugebauer Press, Salzbourg / Editions du Centurion, Paris

Cuando cumplí 6 años mi abuela materna me envió esta postal desde México. Hace hoy 27 años de esto, pero al igual que el onomástico sigue vigente la primera línea que me dedicó mi abuela:

Julia: Este es lo que se llama un “ratón de biblioteca” ¿lo serás algún día…?

Y… yo diría que sí. Ya no recibo postales como ésta por mi cumpleaños, pero esa no es razón para no celebrar. Quienes almuercen hoy en el IIE Lounge están invitados a compartir el postre.

¡Los espero!

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Formatos (o estilos) bibliográficos

Cuadernos manuscritosHeather Hendricks, via teaching literacy

La semana pasada mencionábamos la finalidad de las citas bibliográficas. Hoy mencionaremos la forma en la que éstas deben presentarse.

Contenido: 1. Introducción, 2. ISO 690, 3. Citas en el texto: Harvard, Número. 4. IEEE, 5. MLA, 6. Conclusiones.

1. Introducción

Es facilmente apreciable incluso para los recién llegados a la literatura académica que las citas bibliográficas siempre figuran en alguna sección del texto, pero con formas distintas. Por ejemplo, algunos textos ponen un numerito y la cita se desarrolla al pie de página. En otros casos, el texto tiene números y las citas están completas al final de la página. En otros, en el texto figura entre paréntesis el apellido del autor y una fecha. ¿Qué tienen en común y qué tienen de diferente estas formas?

2. ISO 690

Lo que todos, o la inmensa mayoría, de los formatos tienen en común está presentado en la norma ISO 690 (actualización más reciente 2010). La norma indica cuál es la información relevante y cómo encontrarla, y explica en qué situaciones debe aplicarse el sentido común. La norma propone cómo utilizar los signos de puntuación y estilos (negrita, itálica), pero lo deja a gusto del usuario. Cualquiera sea la opción, lo que es normativo es el uso consistente de dichas opciones. En 1997 la ISO publicó dos versiones, la 690 y la 690-2; la primera refería a obras impresas y la segunda a electrónicas; la versión 2010 agrupa ambas categorías en un mismo texto normativo.

Algunas indicaciones sobresalientes de la ISO 690, que son válidas para todos los demás estilos:

La información bibliográfica de la obra debe tomarse de la portada (title page), tomando la contraportada, cubierta, sobrecubierta, lomo u otras secciones como fuentes secundarias si la primera no está disponible o no es legible.

Se pueden utilizar abreviaturas (primeros nombres, editorial, etc.) siempre y cuando no oscurezca el dato.

El uso de las mayúsculas debe respetar el uso habitual en el idioma en el que está la fuente. Por ejemplo aunque se describa en español, un libro en alemán debe tener las mayúsculas en la primera palabra y los sustantivos del título.

El uso de la puntuación debe ser consistente. Los segmentos de la cita (autor, título, edición, etc.) deben separarse clara y consistentemente los unos de los otros. En los ejemplos de la norma se usa una determinada puntuación con meros efectos ilustrativos; no forma parte de esta norma.

Aunque de cierta forma la ISO 690 antecede a todos los demás estilos, algunos formatos ampliamente utilizados preceden en existencia a la ISO (como por ejemplo el manual de Kate Turabian, también conocido como “Chicago”). Esto resulta en una mayor consistencia y realismo entre todos los sistemas, ya que están ampliamente informados de las diferentes realidades y problemas que encuentran los usuarios de los formatos, y de los cambios que estos han introducido para acompasar la evolución de las fuentes bibliográficas.

3. Citas en el texto

Durante el desarrollo de un concepto muy frecuentemente el autor debe referirse a obras ajenas. Si bien dichas obras son descriptas en detalle al final del texto, con el objetivo de facilitar al lector su localización de forma inmediata el autor debe indicarlas de alguna manera inequívoca.

Existen básicamente dos formas de hacerlo, y normalmente el estilo indica cuál elegir (veremos más abajo dos).

Una forma es la llamada Harvard, que consiste en incluir entre paréntesis al autor y año de publicación. Si el nombre del autor cabe en la redacción de la oración, entonces es sólo la fecha lo que va entre paréntesis. Si hay varias publicaciones del mismo autor y mismo año, se diferencian agregando una letra minúscula a partir de la segunda cita. Por ejemplo sería (García, 2010), (García, 2010a). En las referencias al final debe respetarse esa nomenclatura para el año.

La otra forma es un número inserto en el texto que refiere a un ítem de la bibliografía. Algunos formatos indican que la bibliografía debe ordenarse según mención en el texto, mientras que otros indican que debe ordenarse alfabéticamente y citar utilizando el número correspondiente.

4. IEEE

Los usuarios de la Biblioteca del IIE están muy familiarizados con el formato de citas de la Institution of Electrical and Electronic Engineers, (IEEE pronúnciese “i triple e”). Este formato fue creado por la institución para unificar la bibliografía de todas sus publicaciones periódicas y congresos (ya mencionamos algunas de sus características anteriormente).

Dado que esta institución sólo publica en ingeniería y aplicaciones (geografía, medicina), el tipo de materiales que cita son relativamente homogéneos: libros técnicos y sus capítulos, artículos de prensa especializada, normas, informes, presentaciones de congresos, y muy ocasionalmente materiales cartográficos. Son fuentes muy inusuales en este tipo de literatura las comunicaciones personales, fotografías, archivos de video, libros incunables o raros, por lo que no están atendidas en la normativa. (Nota: son usados como objeto de la investigación, pero no se toma información de los mismos y no se estila citarlos).

Este formato fue creado para materiales de pocas páginas de extensión y parte de obras seriadas o colectivas (revistas o congresos). Por este motivo solo cuenta con sección de “Referencias bibliográficas” y no “Bibliografía consultada”, y apunta a la brevedad y concisión máximas. En el texto las referencias deben introducirse en la gramática de la oración utilizando si es posible números, y obliga a reducir a los nombres autores a iniciales y un solo apellido, salvo que sea compuesto, aunque se deben incluir todos los autores. Las referencias se ordenan según aparecen en el texto con números arábigos entre paréntesis rectos, y los datos de la referencia se separan con comas. Se incluyen todos los autores, y se abrevian los títulos de las revistas citadas.

En general este formato busca ahorrar la mayor cantidad de espacio posible utilizando abreviaturas y siglas, y apunta a la simplicidad utilizando solamente comas. El formato incluye muchas indicaciones sobre cómo redactar el artículo, pero no nos parece relevante mencionarlas aquí.

5. MLA

El formato creado por la Modern Language Asociation está diseñado con las ciencias humanas y sociales en mente, por lo que observa tipos de materiales ignorados por la IEEE.

MLA está pensado para estudiantes universitarios, y al igual que IEEE incluye muchas consideraciones sobre la presentación (tamaño de la fuente, interlineado, márgenes, etc.) que no observaremos aquí.

Algunas características sobresalientes de MLA: los grupos de datos (autores, título, editorial, etc.) se separan con puntos.

Para los libros, los autores se ponen apellido coma espacio nombre, el título se escribe en itálicas, luego la ciudad, espacio, dos puntos, espacio, editorial, coma, espacio, año de edición, punto. Forma de publicación.

Para las revistas y capítulos de libros, el título del artículo o capítulo se pone entre comillas, (abre comillas, título en itálica, punto, cierra comillas), e inmediatamente el título de la obra mayor en itálicas.

MLA no abrevia los títulos de las revistas y pone la fecha de forma completa.

6. Conclusiones

Existen varios acercamientos al problema de dar crédito a quien lo merece en el campo de la investigación científica mediante las citas bibliográficas. Los diferentes estilos buscan resolver los diferentes problemas de cada comunidad científica, pero no son muy distintos en lo esencial.

La mayoría de los formatos que conocemos se basan en la ISO 690 o en el de Chicago, que no mencionamos aquí, pero las diferencias son ajustes a las características de cada realidad.

En definitiva lo que cuenta, realmente es: que estén todos los datos, que sean distinguibles sin lugar a error, y que estén expresados de forma consistente.

Leer más:

Excerpt ISO 690, 1987 Excerpt ISO 690-2

Purdue Online Writing Lab: MLA Format

IEEE Style Manual

Anglia Ruskin University: Formato Harvard

Video: In-text citations (audio y figuras en inglés, los conceptos de las imagenes son muy claros).

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Lectura de viernes : Opinión

Aubrey Beardsley, via Wikipaintings

Recientemente la Enciclopedia Británica anunció que ya no publicará más su versión impresa. Si bien la causa comunmente aceptada es que es muy caro mantenerla frente a opciones gratuitas como Wikipedia, el periodista Tim Carmody de Wired.com, ofrece otra visión.
Publicado originalmente el 14/03/2012 en Wired.com, Wikipedia didn’t kill Britannica. Windows did. Traducción, JD.

Nunca tuve una edición impresa de la Encyclopedia Britannica. Después del anuncio de la compañía que publica Britannica que como el Oxford English Dictionary lo hizo antes, descontinuaría las ediciones impresas para concentrarse en la edición online, está claro que nunca la tendré.

Siempre quise una. Cuando era pequeño, mis padres tenían algunos libros de referencia: una enciclopedia infantil que mi madre compraba en el almacén, que yo leía de cabo a rabo, y un set de World Books de 1952 que mis abuelos compraron poco después de emigrar de Irlanda. En la secundaria llevé a una chica búlgara a la graduación, y al buscar información sobre su país originario en el World Book aprendí que (palabras textuales) estaba firmemente bajo el pulgar de opresores comunistas ateos. Allí estaba, ideología impresa, preservada para la posteridad.

El error no residía en poseer una edición desactualizada; el error residía, en primer lugar, en leerla. La enciclopedia en el living no era tanto una herramienta de referencia como muebles aspiracionales,  un signo para los visitantes (y más para nosotros) de que el living no estaba completamente dedicado al dios pagano de la televisión. Que nos consagrábamos al conocimiento, aspirando a algo más que los que nos rodeaban. No teníamos computadora, no teníamos la Británica. Nuestros World Books y ediciones rústicas, y pilas de Detroit Free Press tenían que ser suficientes.

La letra impresa sobrevivirá. Los libros sobrevivirán aún más. Es la letra impresa como señal de prestigio lo que está muriendo. El historiador Yoni Appelbaum señala que desde su comienzos, el proyecto cultural de la Enciclopedia Británica como un artefacto impreso se relacionaba tanto con la apariencia de conocimiento como el conocimiento en sí mismo. Británica vendía “libros por valor de 250 dólares por un precio de 1500 dólares, a padres de clase media que creían comprar una ventaja para sus hijos,” me dijo Appelbaum citando el estudio de Shane Greenstein y Michelle Devereux “The Crisis at Encyclopædia Britannica.” [PDF]

En breve, la Británica era el equivalente decimonónico de un estante lleno de libros de estudio de bachillerato. O más tarde, una familia con computadora.

“Sospecho que casi nadie leía sus enciclopedias nunca”, dice Appelbaum. “Un estudio propio de la Británica muestra que el propietario típico de una enciclopedia abría sus volúmenes menos de una vez al año”, dicen Greenstein y Devereux. “No es que Encarta hiciera el conocimiento más barato,” agrega Appelbaum, “es que la tecnología suplantó su rol como ‘ventaja’ adquirible para padres ansiosos. Pasaron a comprar una nueva PC a sus hijos en vez de una Británica.”

Le pregunté a Appelbaum sobre Encarta, la enciclopedia en CD-Rom de Microsoft, porque es una parte importante de la historia de Británica que es facil olvidar ahora. De hecho, Microsoft trató de convencer a Británica para desarrollar una versión para PC en la década de 1980, para Windows 1.0. Después que Británica rechazara la oferta, Microsoft se asoció a Funk & Wagnall’s, renombrándola como Encarta y desarrollándolo como un programa de computadora que ayudara a vender PC más allá de aplicaciones de productividad como Word y Excel.

Encarta es más importante para esta historia que Wikipedia. Es fácil asumir que Británica pasa a solo online como una historia de “gana Wikipedia porque lo abierto es mejor que lo cerrado” y comenzar a hacer generalizaciones acerca del destino de todo, sólo si ese es el cristal que se usa para ver cada historia, en gran parte porque se tiene una memoria muy reciente.

La Enciclopedia Británica se declaró en bancarrota en 1996, mucho antes de que Wikipedia fuera un brillo en la mirada de acceso abierto de Jimmy Wales. En 1990, la compañía declaró ganancias de 650 millones de dólares. En 1996, se vendío en 135 millones. Lo que pasó en ese interin fue Encarta.

No porque Encarta le diera ganancias a Microsoft (que no lo hizo), o porque Británica no desarrollara productos similares para CD-ROM y la web (que lo hicieron, la primera edición de CD-ROM es de 1989 y Online en 1994). Lo que ocurrió es que Encarta era una enciclopedia barata, multimedia, no excesivamente amplia que ayudó a Microsoft a vender PC con Windows a familias. Y una vez que la PC se instalara en las salas en el lugar de la enciclopedia, se terminó todo para la venerable Británica.

Cuando Wikipedia emergió, 5 años más tarde, la Enciclopedia Británica ya era un gigante debilitado. No fue una enciclopedia gratis y abierta lo que venció la edición impresa. Fue la computadora personal.

Realmente, la propia lógica de la Británica alcanzaba para ese propósito: múltiples impresiones muy costosas, y actualizaciones bianuales regulares. Pero aparte del recipiente de información, la razón primordial de la Enciclopedia Británica para existir como un set de volúmenes impresos era servir como un totem doméstico. La computadora ha ocupado ese espacio, al principio armada con Encarta, luego Wikipedia y Google, y ahora con la robusta economía informacional de la web.

Cuando yo era niño, la televisión de mis padres estaba encastrada en un mueble de madera. Era grande y robusta, aún más linda y adornada que los simples estantes de libros a su lado, pero claramente tomando parte de su prestigio y poder. Actualmente la televisión de mis padres probablemente se parece a la de ustedes: una pantalla plana con un bisel oscuro.

Su televisión ahora parece un monitor de computadora (compraron una después que yo empecé la universidad). Escondida tras la televisión está la colección de enciclopedias de mis padres. Ninguna de estas cosas es un accidente.

Aclaración: Aunque Greenstein y Devereux dicen en  “The Crisis at Encyclopædia Britannica” que “in 1990 revenues had reached record levels, but six short years later the company had declared bankruptcy,” de hecho Britannica nunca se declaró en bancarrota. En su lugar, la compañía fue vendida en 1996, como se dice más arriba.

Leer más: Por qué la venerable Enciclopedia Británica le dice adiós al papel.

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Portal Timbó : Autores uruguayos; Historia lingüística del Uruguay

Logo TimbóEl Portal Timbó contiene una lista de recursos de acceso libre y gratuito de interés académico. Hoy nos gustaría señalar dos de origen nacional.

La Biblioteca digital de autores uruguayos es una iniciativa de la Licenciatura en Ciencias de la Comunicación de la Universidad de la República, en continuo crecimiento. Contiene esbozos biográficos de pensadores y escritores uruguayos (la inteligencia uruguaya, usando palabras de Arturo Ardao), además de ilustradores y humoristas (Wimpi, Peloduro), y lo que nos parece más valioso, los archivos escaneados de los textos o imágenes relacionados a los autores. En el caso de la pintora Petrona Viera hay fotografías de algunas de sus obras.

Florencio Sánchez con su calandria Kitita

Florencio Sánchez con su calandria Kitita, tomado de Archivo de Prensa

La Biblioteca Digital de Autores Uruguayos se encuentra en este link: http://www.archivodeprensa.edu.uy/doku.php

Si bien el archivo es relativamente pequeño nos parece muy loable, y creemos que varios de nuestros lectores pueden disfrutar sus contenidos, o quizás, también aportar a los mismos. (Porque no todos los libros viejos han de ser carne de esculturas)

El segundo recurso es un corpus histórico de documentos variados referentes a nuestro país desde antes de su independencia, que sirven de base para trazar una historia lingüística del Uruguay. Es una base datos creada por el Instituto de Lingüística de la Facultad de Humanidades y Ciencias de la Educación, de la Universidad de la República.

Los Documentos para la Historia Lingüística del Uruguay se encuentran en este link: http://www.historiadelaslenguasenuruguay.edu.uy/

Carta de Venancio Flores a su hija Agapa, 1863.

Carta de Venancio Flores a su hija Agapa, 1863. Tomado de Historia de las Lenguas en Uruguay

El archivo contiene los documentos escaneados que en la mayoría de los casos son prácticamente ilegibles, y transcripciones de los mismos (que a veces siguen siendo un tanto ilegibles). Si bien para la mayoría de nuestros lectores son objetos curiosos, pueden servir de argumento en una discusión sobre ortografía.

Cómo usarlo queda a criterio del argumentante, claro está. A tanto no nos arriesgamos.

Si necesita ayuda buscando en éste o cualquier otro recurso del Portal Timbó, no dude en acercarse a la biblioteca y con gusto lo atenderemos.

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Blogs de bibliotecas nacionales, un museo y un aviso

via Bloggerspath

Los mejores blogs institucionales o grupales que conocemos son, sin lugar a ninguna duda, los de bibliotecas nacionales y museos. Dado el interés concitado por la entrada sobre blogs de bibliotecas uruguayas, hoy presentamos una lista de algunos de los que visitamos (o desearíamos visitar) más seguido.

Algunos actualizan muy seguido y otros no tanto. Los que tienen el signo (*) parecen abandonados – pero esperamos que retornen pronto. Los que tienen el signo (+) son nuestros preferidos personales.

En español:

Biblioteca Nacional de España (+)

Biblioteca Nacional de Colombia: Blogs (Crónicas de la Biblioteca Nacional (+); Centros Municipales de Memoria; Expedición Botánica; Bibliotecas Públicas; Lectura Digital)

Biblioteca Nacional de Santo Domingo (*) Gestión cultural (*)

Las páginas de las bibliotecas nacionales latinoamericanas tienen secciones de noticias muy interesantes, pero no son tan parciales y subjetivas como los blogs.

En catalán:

Biblioteca Nacional de Andorra: Fotos.

En francés:

Biblioteca Nacional de Francia: Blogs (Lecteurs de la BnF; Gallica (+); La BnF pour tous).

En inglés:

Biblioteca Nacional de Irlanda

Biblioteca Nacional de Nueva Zelanda: Blogs de Servicios Escolares

Biblioteca Nacional de Gales

Biblioteca Británica (British Library): Blogs (Untold lives (+); Magnificent Maps (+); Document Supply Service; Management Research; Oral History of British Science; Medieval and Early Manuscripts; Sport and Society; Moving Image; Theatre Music Archive; Americas Blog (+); Dach-Blog; In Through The Field; Patent Search Blog; Endangered Archives; Sound Recordings; Berger Archive Audioboos; UK Web Archive)

Biblioteca del Congreso de los Estados Unidos (Library of Congress): Blogs (LoC Blog (+); Performing Arts Blog; Digital Preservation Blog; LoC Prints & Photos; Poetry & Literature at the LoC; Science, Technology & Business;  Law Librarians of Congress; Teaching with the LoC; Digitization and Public Access).

Y un museo:

Smithsonian: El Smithsonian y Smithsonian Mag tienen aproximadamente 10 millones de blogs (quizás exageremos, pero no mucho). Nuestros preferidos: Paleofuture (+); Past Imperfect (+) y Reel Culture (+).

Ver además:

Blogs de bibliotecas uruguayas

Aviso: Cuando nos quedemos sin más material original para este blog (esperemos que dentro de no mucho), pasaremos a republicar las entradas que más nos gusten de estos otros. Están avisados.

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¿Qué es el depósito legal?

Ryan Lau via teaching literacy

Todas las imprentas del Uruguay están obligadas a entregar 4 ejemplares de sus impresos en la Biblioteca Nacional en los 30 días siguientes a la fecha de publicación. Es responsabilidad de la editorial verificar que esté cumplido, y cuando se trata de una edición e impresión casera, el autor mismo es el responsable.

Esto es para que haya un ejemplar para archivo y otro para consulta en la Biblioteca Nacional, así como ejemplares para consulta en la Biblioteca del Palacio Legislativo y la Universidad de la República.

El objetivo del depósito legal es, pues, que toda la producción bibliográfica de una nación esté disponible en un mismo lugar. No es casual que este lugar suela ser su biblioteca nacional.

La disponibilidad al público de las obras en estas bibliotecas no garantiza per se que las obras estén protegidas por el derecho de autor ni que sean identificables de modo uniforme con un ISBN u otro número.

La ley señala algunas excepciones (volantes, afiches, etc.), pero personalmente opinamos que es un error y que también ellos deberían conservarse, en la Biblioteca Nacional u otra institución.

Leer más:

Biblioteca Nacional, oficina de Depósito Legal

Ley 13.835 en parlamento.gub.uy (el artículo relevante es el 191)

Sistema de Bibliotecas de la Universidad de la República

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La página de bibliografía

Julia Yellow, via Behance Network

Al ingresar al ciclo de educación superior, y a veces antes, nos encontramos con que los trabajos (artículos, monografías) no terminan en la última página sino una más allá: la página de bibliografía.

Los profesores insisten en incluirla aunque no siempre es claro cómo, cuándo ni por qué. Los registros de distintas fuentes en ocasiones no concuerdan (o tienen aspectos diferentes), y copiar la cita de los catálogos tampoco es ausente de fallas. Se supone que hay varios programas que ayudan a armarlas, pero aún así a veces es difícil cuadrar los formularios de ingreso de datos con la información disponible.

Como parece haber una confusión tenaz al respecto, hoy comenzamos una serie de entradas en el blog sobre las citas bibliográficas y los formatos existentes, con la tímida ilusión de aportar a la solución y no al problema en sí.

En primer lugar nos parece muy importante analizar la teleología de las citas bibliográficas y los formatos (también llamados estilos), luego las características sobresalientes de los formatos más usados, y finalmente haremos un repaso histórico de su evolución.

Utilidad de la bibliografía

Las referencias bibliográficas de un artículo (libro, ponencia, monografía, tesis, etc.) inscriben el trabajo dentro de una corriente de pensamiento, le dan contexto, y desarrollan lo que el artículo menciona brevemente o da por sentado. De esta forma, las referencias agregan valor al contenido.

En segundo lugar, las referencias son un ejercicio de honestidad intelectual de ida y vuelta. Al dejar claro la autoría de la información contenida en el artículo, el autor evita el plagio al tiempo que deslinda responsabilidad si la información de una fuente prestigiosa no es correcta.

Los formatos de citas bibliográficas

El orden y forma en la que los datos figuran en un asiento bibliográfico no es una verdad axiomática sino que depende de lo que las normas de cada formato indiquen. El uso de mayúsculas, puntos, comas, espacios, paréntesis, negritas, itálicas, etc. está pre definido y tiene contenido semántico.

Más allá de las diferencias particulares entre los formatos, todos tienen tres efectos muy claramente observables. En primer lugar ayudan a organizar el trabajo, ya que proveen al autor de una rutina para recopilar los datos relevantes de las obras consultadas. En segundo lugar, facilitan la escritura con citerios prestablecidos y lógicos a los que únicamente hay que apegarse. Y finalmente, al exponer consistentemente los datos en determinado orden y con determinado aspecto, ahorran espacio y facilitan la lectura del trabajo.

Aunque resulte un poco tedioso y se sienta que se está poniendo los bueyes delante del carro, vale la pena invertir tiempo y energía en aprender las características de un formato bibliográfico antes de empezar a escribir.

La semana que viene revisaremos las características de la ISO 690 y los formatos MLA e IEEE.

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