Durante enero y febrero publicaremos unicamente “Ciencia, cultura y un poco de verdura“. En marzo retornamos a los contenidos habituales.
Hoy se cumplen 237 años del nacimiento de André-Marie Ampère, físico francés que sentó las bases del electromagnetismo. La Biblioteca del Instituto posee un ejemplar de Mémoires sur l’électromagnétisme et l’électrodynamique, publicado en París por Gauthier-Villars en 1921. El mismo también se puede leer online en gallica, la biblioteca digital de la Biblioteca Nacional Francesa.
Ubicación: FC-IF 41 AMP, IIE 538.2 A526m
Como nota interesante vale agregar que el sello de entrada del ejemplar del IIE es de 1923, tan solo un año después de publicado – por cierto un fenómeno bastante común de los libros de la época, de lo que cabe conjeturar que se compraba por catálogo o por un representante en Europa. Como sea, todo indica que en la década de 1920 nuestra biblioteca estaba en la espuma de la cresta de la ola en cuanto a bibliografía.
Leer más:
Sitio dedicado a Ampère en CNRS (en francés)
Libros de Ampère en Google Books (listado de Wikipedia en inglés)
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1920…, sin internet, pero en la espuma de la cresta de la ola, eran surfistas en la selección y compra de libros en el exterior como el Ing. Eduardo García de Zúñiga.
Posted by B | 20/01/2012, 1:47 pm1920…………, sin internet, eran campeones de surf y se mantenían en la espuma de la cresta de la ola en la seleción y compra en el exterior como el Ing. Eduardo García de Zúñiga
Posted by B | 20/01/2012, 1:50 pmFines de siglo XIX y avanzando en el XX, sin internet, hubo gente en Fing que supo por inteligecia y sabiduría en los temas, seleccionar y adquirir libros para formar excelentes colecciones. Arte difícil. Un ejemplo: el Ing. don Eduardo García de Zúñiga.
Posted by B | 23/01/2012, 1:17 amni ortografía tengo bien: escribo mal “inteligencia” ………………
Posted by B | 23/01/2012, 1:20 amEl filtro de spam de WordPress se hizo el loquito con sus comentarios, B.
No sabía que don Eduardo era tan sagaz con libros que se publicaban en el presente, vista la magnífica colección de libros antiguos que amasó, usted perdonará mi ignorancia.
Qué increíble lo que compraba el dinero en esa época, no? Los libros clásicos todavía están ahí y siguen valiendo una barbaridad.
En algo los libros impresos son infinitamente superiores a cualquier (soon to be) cachivache tecnológico, ¿no le parece?
Posted by Julia Demasi | 22/02/2012, 8:41 am